La formación adquirida por el ingeniero de la UBA le permite insertarse profesionalmente en empresas (grandes y pequeñas), en otras organizaciones y en funciones públicas, desarrollar su propio emprendimiento o ejercer su profesión como consultor, docente o investigador.

Específicamente como ingeniero naval y mecánico, desarrollará su profesión en aquellas organizaciones que estén avocadas al estudio, dirección y evaluación de proyectos asociados a construcciones navales, desde sus aspectos técnicos hasta los económicos y legales. Puede realizar también pericias, tasaciones y valuaciones.

Su capacidad para el desarrollo y gestión de proyectos, el trabajo interdisciplinario –en conjunto con otras profesiones–, el manejo de idiomas y medios de diseño e información digitales, lo posicionan para las demandas más exigentes.

La cantidad de ingenieros que se gradúan por año es ampliamente superada por su demanda en el país, lo que les garantiza la posibilidad de elección y desarrollo profesional.