El Dr. Ing. Guillermo Artana –investigador de la Facultad de Ingeniería de la UBA– acaba de ser galardonado con el premio “Ing. Pedro Vicién”, reconocimiento que otorga la Academia Nacional de Ciencias de Buenos Aires cada tres años a una personalidad cuyo trabajo se haya distinguido en el campo de la ingeniería mecánica y disciplinas afines.

El acto de entrega de este imporante galardón se llevará a cabo el próximo 29 de marzo, a las 18.00, en la sede de la Academia, ubicada en Av. Alvear 1711, 3er. piso. El Dr. Artana será presentado por el Académico Ing. Luis A. de Vedia. Luego, el premiado disertará sobre: "La mecánica de fluidos en la ingeniería mecánica".

Actualmente, el Dr. Ing. Artana es director del Laboratorio de Fluidodinámica de la FIUBA, desde donde se desarrollan distintas líneas de trabajo que abarcan aspectos de tecnologías básicas y aplicadas. “Estamos abocados al análisis del control de flujos en diferentes escalas; control de la interacción fluido-estructura; aerodinámica de la fonación; simulaciones numéricas con fronteras móviles y asimilación de datos; nuevas técnicas de post-procesamiento de datos y generación de modelos reducidos”, detalla Artana.
 
El Laboratorio de Fluidodinámica tiene cerca de 20 años y una presencia internacional significativa, ya que forma parte del Laboratorio Internacional Asociado al CNRS (Centre National de la Recherche Scientifique) en Física y Mecánica de Fluidos, así como también del Equipo Asociado al INRIA (Institut National de Recherche en Informatique et en Automatique). “Estos dos proyectos han sido experiencias muy exitosas en las colaboraciones internacionales con Francia, un formato de interacción científica que cuenta con muy pocos casos en el área de ingeniería en toda América Latina”, dice.
 
La mayoría de las consultas que recibe el laboratorio están vinculadas a la industria petrolera. Otras, por ejemplo, se relacionan con el desarrollo de nuevos generadores eólicos inteligentes. Y en el área biomédica, por ejemplo, Artana y equipo se encuentran investigando un fenómeno que muy pocos podrían asociar a la ingeniería: el estudio de la vibración de las cuerdas vocales con fines vinculados a aplicaciones médicas (entre ellas prótesis) o dispositivos bioinspirados para el control de flujos (chorros pulsados autoregulados).
 
Para este científico de la Facultad, el Premio Vicién es un reconocimiento a su trayectoria y labor cotidiana, al grupo de personas con las que trabaja desde hace años, y también a la FIUBA, que cobija sus investigaciones.
 
Artana cuenta que su acercamiento a la ingeniería se produjo durante su infancia. “Desde chico me gustó eso de desarmar y tratar de reparar. En este sentido, los estudios en la facultad me dieron la posibilidad de poder hacer cálculos y basar el diseño a partir de ellos”.
 
Por último, el premio Vicién 2016 reflexiona acerca del rol que cumple el Estado en el impulso de la actividad científica: “El Estado posee instituciones consagradas al impulso de la actividad científica. Sin embargo, estas instituciones no deben ser pensadas exclusivamente como instituciones de mecenazgo. Esta antigua concepción institucional está ligada a una obligación que tenemos los investigadores que es la de lograr instalar exitosamente nuestros esfuerzos en un contexto internacional. Hay, sin embargo, una concepción más amplia y moderna, que involucra adicionalmente otra obligación del investigador, que está referida a su vínculo con la sociedad que lo sostiene, y que asocia los esfuerzos de los investigadores también con lograr que la gente viva mejor”, concluye.