"Estamos transitando una nueva revolución industrial, no al estilo de la que la historia cuenta, sino ligada a una Era del Conocimiento, donde las empresas ya no se valúan según sus activos sino de acuerdo a su conocimiento, innovación y, en especial, a su capacidad tecnológica. Hoy es imprescindible subirse al tren de las transformaciones que harán a nuestro país participar del mundo desarrollado y así erradicar los males y fracasos que nos aquejan, como la pobreza y la marginación. Son ustedes quienes deben hacer que lo imprescindible sea primordial", dijo el decano de la FIUBA, Prof. Ing. Horacio Salgado, durante el acto de colación que se llevó a cabo el pasado 16 de marzo, en el Salón "Ing. Humberto Ciancaglini" de la sede de Av. Paseo Colón 850.

En el marco de este evento, al que asistieron autoridades, docentes, personal no-docente y familiares de los alumnos graduados, Salgado reflexionó acerca del rol a cumplir por los nuevos graduados en la sociedad. "La educación pública, gratuita y de calidad forma parte del ADN argentino hace muchos años y los nuevos profesionales deben ser, de ahora en más, quienes aseguren que esta genética siga vigente en los años venideros. Cada vez se hace más necesaria e imprescindible la participación de los graduados en las universidades para que acompañen estos tiempos de cambios", expresó. 

Y agregó: "La nueva sociedad del capitalismo intelectual requiere un aprendizaje moderno al que nunca llegaremos si recurrimos a las clásicas pedagogías y sistemas educativos tradicionales. Ustedes, en tanto egresados de esta Casa de Estudios pública, gratuita, inclusiva y cogobernada, deberán contarnos y explicarnos qué y cómo enseñar a los futuros ingenieros".

La jura de nuevos profesionales contó además con las palabras del Ing. Alfredo Indaco, presidente de la Comisión de Ingeniería Industrial del Centro Argentino de Ingenieros (CAI), quien recordó sus épocas como estudiante de ingeniería en la FIUBA y en el exterior. "Hice un posgrado en Europa y ahí me percaté de que la formación que me había dado esta Casa de Estudios era como mínimo comparable con la de mis compañeros europeos. A mí, particularmente, la carrera no me resultó tan fácil. Ingeniería es una de las carreras llamadas 'difíciles', y esto es materia de orgullo porque el esfuerzo que se consigue es doblemente valioso", remarcó. 

El Ing. Indaco destacó la importancia de aplicar los conocimientos adquiridos en la vida profesional. "Nunca dejen de lado el cúmulo de conocimientos que aprendieron durante su etapa como estudiantes. Estamos acostumbrados a pensar racionalmente y ustedes serán piezas únicas si logran combinar la pasión por su trabajo y la parte racional y lógica otorgada por la ingeniería. Les aconsejo que jamás pierdan la pasión por hacer las cosas bien, más allá de ser reconocidos o no. Persistan. Y traten siempre de desarrollar una habilidad para entender los problemas y traducirlos en conceptos claves que puedan ser entendidos más allá de nuestra especialidad", concluyó.

Galería embebida: