"Desde la FIUBA pensamos a la extensión como un proceso transversal a todas las áreas de la universidad, y no disociable de ellas. Se trata de un proceso que se alimenta con la participación en el territorio y a través del involucramiento con las necesidades estructurales de la sociedad, y que, precisamente, en conjunto con esa sociedad, desarrolla soluciones y las aplica con el fin de lograr una retroalimentación continua y un crecimiento sostenido", dijo el Ing. Lucas Macias, secretario de Extensión Universitaria y Bienestar Estudiantil de Ingeniería de la UBA, en el marco de la Jornada de Extensión Universitaria que se llevó a cabo el pasado 18 de mayo en sede Av. Paseo Colón.

El evento, destinado a difundir e intercambiar experiencias en torno a los proyectos de extensión llevados adelante por la comunidad de la FIUBA, contó con la asistencia del Mg. Oscar García, secretario de Educación Media del Rectorado de la UBA; el Ing. Raúl Gallardo, coordinador del área de Ingeniería Socio-Ambiental de la Facultad; autoridades, investigadores, docentes, graduados y alumnos. 

Durante su presentación, el Mg. García reconoció el valor de la práctica en el proceso de aprendizaje y destacó a la extensión como un instrumento de transformación de la realidad. "La extensión universitaria es la acción comunitaria inmediata en el campo social, sostenida en una matriz de investigación y docencia. Es decir, aquí no hablamos de cualquier investigación ni de cualquier docencia, sino, en el caso de la investigación, nos referimos a la idea de desarrollar una investigación-acción, o sea, una actividad que interviene en el campo social y construye el objeto a abordar de manera conjunta con los miembros participantes del entramado social", explicó. Y agregó: "A través de la extensión el estudiante vive una experiencia subjetiva de lo que se le quiere enseñar, de lo que tiene que aprender. De esta manera, forma esquemas conceptuales que no se le van más: recibe conceptos y los retiene en un alto porcentaje. Esto supone la revalorización de la práctica". 

Por su parte, el Ing. Gallardo reflexionó en base al impacto social y profesional que provocan este tipo de actividades universitarias. "Cambiar la manera de pensar es cambiar la manera de actuar. Y esta acción formativa que se viene cumpliendo, produce en los distintos vecinos, inducidos por la conscientización de los alumnos, un interés en participar en las obras. El trabajo que venimos haciendo impacta en el enfoque interdisciplinario que sustenta la universidad, sentará las bases del conocimiento. Y la consecuencia de esto deriva en la formación de futuros profesionales de la UBA: responsables, conscientes de las necesidades de la sociedad, sensibles, solidarios. Profesionales que tal vez nos ayuden a crear un mundo mejor", dijo.

En el cierre, directores e integrantes de los proyectos “Coordinación de obras hídricas y fortalecimiento para el desarrollo de dos comunidades de la provincia de Santiago del Estero”, cuyo director es el Ing. Eduardo Álvarez y “Plan de acción a corto plazo para la prevención de riesgos sobre la salud por consumo de agua de pozo”, a cargo de la Dra. María Natalia Piol, compartieron su experiencia al frente de sus trabajos y expusieron los distintos avances que cada actividad representó en relación a la formación de estudiantes de ingeniería.

En este marco, los participantes de la jornada pudieron recorrer el hall del Salón Ciancaglini una exposición de posters con los proyectos presentados desde la FIUBA al programa UBANEX.

 

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