Una de las tantas ramas de la ingeniería civil se basa en el estudio del comportamiento de suelos y rocas para su aplicación en la industria de la construcción. Túneles, presas, diques y puertos se vinculan con esta especialidad impulsada a fuerza de investigación desde el 2do. piso de sede Las Heras, donde funciona el Laboratorio de Mecánica de Suelos, un espacio de desarrollo tecnológico con más de medio siglo de trayectoria en la Facultad de Ingeniería de la UBA.

Según cuenta el profesor de Mecánica de Suelos y Geología, el Dr. Ing. Alejo Sfriso, el laboratorio nació durantre la década del sesenta por impulso del Prof. Ing. Arnoldo J.L. Bolognesi -profesional de la FUBA de reconocimiento internacional en la materia, quien se encargó personalmente de la primera compra de equipos, algunos de los cuales todavía siguen operativos.

Hoy, a casi dos décadas de la llegada del siglo XXI, las principales líneas de trabajo de esta área de investigación hacen hincapié en la modelización física y numérica del comportamiento de suelos no saturados, con énfasis en arcillas expansivas y sus técnicas de estabilización, como así también el tratamiento de suelos expansivos con polímeros. De este modo, la actividad científica se divide en dos temáticas principales: la vertiente experimental, que se encarga del trabajo con máquinas, la toma de medidas y la profundización de conocimientos en torno al comportamiento de suelos; y la numérica, donde se llevan adelante los cálculos y simulaciones virtuales del funcionamiento de los suelos.

En cuanto a su equipamiento, el laboratorio dispone del instrumental convencional para la ejecución de ensayos físicos, mecánicos e hidráulicos en suelos naturales y modificados. "Nuestra última adquisición importante es un conjunto de cámaras triaxiales computarizadas con capacidad para ejecutar ensayos mecánicos con trayectorias de tensiones prefijadas. Estos ensayos permiten la calibración de los modelos computacionales complejos que se emplean para predecir el comportamiento de los suelos", describe Sfriso.

Al ser consultado por el nexo entre la universidad y el mercado industrial de base tecnológica, Sfriso limita su respuesta al ámbito de esta Casa de Estudios, y considera que el potencial de la Facultad de Ingeniería en este aspecto todavía requiere de mayores esfuerzos para demostrar todo su potencial. "La relación entre la FIUBA y el mercado industrial está fuertemente desaprovechada. Hay muchas oportunidades para interactuar más y mejor. Más y mejor interacción significa más experiencia, más conocimiento y mejores recursos para la FIUBA, y más valor para los proyectos de la industria", asegura.

El Laboratorio de Mecánica de Suelos, cuyas tareas científicas se llevan a cabo bajo la supervisación del Dr. Diego Manzanal –investigador del CONICET, está compuesto por dos profesores con doctorado, dos ingenieros con estudios de posgrado en curso y varios estudiantes de grado que se encuentran desarrollando sus trabajos de fin de carrera. Su financiamiento cuenta con el apoyo de programas de investigación del CONICET, INTECIN, la propia FIUBA y diversos convenios de transferencia tecnológica y prestación de servicios a terceros, propios del vínculo con el sector industrial público y privado.

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