“La química es indispensable, da el conocimiento y las herramientas necesarias para poder elegir el mejor sistema para cualquier proceso, el más eficiente, el más selectivo. Conociendo el interior de cada sistema, el mecanismo por el que ocurre, por ejemplo, la remoción de cada contaminante, se puede optimizar el proceso e incluso plantear nuevas soluciones al mismo problema. En este sentido, yo siempre planteo a mis alumnos que la química está en todos lados, en cada día y en cada paso de nuestra vida cotidiana”, le cuenta la investigadora e integrante del Laboratorio de Química y Sistemas Heterogéneos (LaQuíSiHe) Dra. María Natalia Piol a Laboratorio de Ingeniería.

El interés y la preocupación de Piol por el reciclaje de todo aquello que, en un principio, ya no se podría reutilizar, nació en su infancia. Ya como graduada en Química, se decidió por el Doctorado en Toxicología Ambiental, pensando en proteger el medio ambiente con la visión futurista de minimizar la generación de residuos.

“Ya desde 2015, cuando empecé a trabajar en la Facultad de Ingeniería, me gustó el planteo del LaQuíSiHe en donde la problemática de la contaminación es abordada desde otro punto de vista, se plantea a la investigación con un punto de partida activo en la prevención y el tratamiento de la contaminación. Se buscan soluciones a problemas puntuales, se piensa en el tratamiento de los efluentes previo a su vertido en los cuerpos de agua y en minimizar los costos de estos tratamientos para que sea factible su implementación. En este punto, en el LaQuíSiHe se trabaja sobre la posibilidad de convertir los residuos en recursos probándolo como removedores de contaminantes e incorporando los principios de la economía circular”, dice la entrevistada.

En este laboratorio, a la fecha, hay varias líneas de investigación sobre remediación y disminución de la contaminación en suelos y aguas. Detalla Piol que “considerando la necesaria multidisciplinaridad para la investigación en medio ambiente, tenemos convenios con otras universidades –tales como la Universidad de General Sarmiento y la Universidad Nacional del Este, en Paraguay– y otros grupos dentro de esta misma facultad y de la UBA. Recientemente se ha creado el Instituto de Química Aplicada a la Ingeniería (IQAI) que nuclea varios grupos científicos del Departamento de Química. Algunas de las líneas de investigación en las que participo están orientadas principalmente al tratamiento de aguas contaminadas mediante la reutilización de residuos de la construcción (mampostería y estructural), de la industria alimentaria (cáscaras, carozos, bagazos) y empleo de biomasa de malezas (macrófitas acuáticas). Siempre teniendo en cuenta los objetivos del desarrollo sostenible”.

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