"Los quiero invitar a que nos ayuden a transformar esta facultad, a mejorarla. La FIUBA, así como otras unidades académicas de la Universidad de Buenos Aires, tiene mucha tradición. Pero también tenemos que innovar. Tradición e innovación parece que son elementos contradictorios, pero se trata del desafío que tenemos que afrontar para seguir recuperando a nuestra Casa de Altos Estudios, para ponerle un norte a nuestras carreras", dijo el decano Ing. Alejandro M. Martínez en el acto de colación que se realizó –por primera vez en dos turnos– el pasado 28 de febrero, en la sede de Av. Paseo Colón 850 y con la asistencia de 117 profesionales de la FIUBA que recibieron su diploma.

El primer acto de la doble jornada de colación contó con las palabras de la Inga. Química Valeria Debandi, docente, alumna del doctorado de Ingeniería de la UBA e integrante del Grupo de Aplicaciones de Materiales Biocompatibles, quien remarcó la importancia de que los graduados se involucren en el ámbito académico, ya que "es la única manera de poder actualizar las ofertas de formación y trabajar en políticas universitarias acordes a las necesidades de cada tiempo. Por eso la facultad los reconoce y les abre nuevas puertas para que continúen formándose, perfeccionando sus habilidades y descubriendo nuevos campos".

Por su parte, en la edición de la tarde, la Dra. María Natalia Piol, investigadora del Laboratorio de Química de Sistemas Heterogéneos (LaQuíSiHe) y docente de la FIUBA, hizo mención a la responsabilidad social de los ingenieros de la UBA. "En general, cuando se piensa en una obra de ingeniería el saber popular piensa en un puente. Y allí se pierde la versatilidad y la gran riqueza de los ingenieros. Cada uno de ustedes tiene que hacer valer nuestro trabajo, involucrándose con la universidad, con la facultad, con la sociedad y con el medio ambiente. No olviden que en el saber está el poder, pero también la responsabilidad", dijo. 

Finalmente, la Inga. Mecánica María Clarisbel Lucchetta, docente y alumna de doctorado de la FIUBA, se refirió a la aplicación profesional de los distintos conocimientos que adquieren los alumnos de Ingeniería de la UBA a lo largo de sus carreras. "El título de ingeniero de la UBA involucra perseverancia, pasión y orgullo. La carrera nos prepara para que aprendamos a resolver problemas con la solvencia académica necesaria y a afrontar desafíos. Tal vez tengan que enfrentarse a tareas que nunca realizaron, pero sepan que los conocimientos están ahí. Y eso es porque la facultad nos dio las herramientas necesarias", concluyó. 

Galería embebida: