En el salón principal de la sede de Av. Paseo Colón 850, y con la presencia de referentes e interesados en la industria de los hidrocarburos, el Instituto del Gas y del Petróleo de la UBA (IGPUBA) celebró su 90ta. aniversario, evento que contó con la presencia del rector Prof. Dr. Alberto E. Barbieri.

“Este instituto, que nació con una mirada estratégica, debe repensarse, reinventarse y acomodarse a la realidad científica y tecnológica del siglo XXI, teniendo muy en cuenta el fenómeno de la internacionalización. La UBA está considerada como una de las mejores cien universidades del mundo, lo cual es un privilegio para nuestros investigadores, a la hora de conectarse con los principales centros científicos del mundo. Afirmo esto en una facultad que genera conocimiento, que forma recursos humanos especializados importantísimos para el desarrollo del país. Por eso, cuando el nuevo presidente de la Nación –graduado y docente de nuestra universidad– nos convoca a participar del Consejo Económico y Social, le pido a nuestras facultades que participemos muy activamente a partir de nuestras relaciones con el sector productivo y científico. En este sentido, institutos como el IGPUBA deben cumplir un rol esencial en la articulación con las necesidades y proyectos de nuestro país. Con esta mirada logramos impulsar y concretar la apertura de la carrera de Ingeniería en Petróleo, de la que hoy podemos decir que unos cuarenta alumnos ya están entrando al área profesional de la carrera”, detalló Barbieri.   

En su disertación, el decano Alejandro Ing. Alejandro M. Martínez subrayó la importancia de esta conmemoración en un marco en el que la Facultad de Ingeniería de la UBA cuenta con tres proyectos que se transformarán en hitos institucionales: el Plan 2020, que incluye una profunda revisión y actualización de los métodos de enseñanza y de los contenidos de los planes de estudios. “Estamos trabajando para alentar a los estudiantes que ya están en nuestra casa a terminar su carrera, a motivarlos, teniendo en cuenta algo vital en nuestra profesión: la interdisciplinariedad. También tenemos que tener en cuenta nuevas cuestiones, como la sustentabilidad, que hacen a la formación de los futuros ingenieros”, dijo Martínez, quien indicó que otro de los dos proyectos estarán centrados en celebrar los 150 de la graduación del Ing. Luis A. Huergo para “recuperar la historia de la ingeniería y posicionarla en la agenda pública, como uno de los ejes del desarrollo estratégico de nuestro país”.

La tercera iniciativa señalada por el titular de la FIUBA está vinculada a lo edilicio: “Nuestras tres sedes han sufrido largos años de la falta de un mantenimiento adecuado, pero además se trata de edificios que no han sido pensados y construidos para los usos actuales, vinculados a la enseñanza y a la actividad científica de nuestros laboratorios. Por esta razón, empezamos a trabajar en un proyecto para construir una nueva casa en el predio de Ciudad Universitaria. De hecho, ya se firmó un convenio entre la UBA y el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires para el desarrollo de nuevos instalaciones educativas, en una zona en la que también está contemplada la inauguración de un polo científico”.

El titular de la FIUBA también recordó que “actualmente esta Casa de Altos Estudios cuenta con cerca de ocho mil estudiantes activos; más de siete mil setecientos docentes; doce carreras de grado, más de cuarenta ofertas de posgrados, entre maestrías y especializaciones; un doctorado con treinta años de trayectoria y una altísima calidad y excelencia”.  “Nuestros institutos, como el mismo IGPUBA, u otros como el de Ingeniería Sanitaria, o bien nuestras escuelas, como la Escuela de Caminos, de Telecomunicaciones, etcétera, nacieron en el marco de un proyecto de país. Durante décadas, fuimos desde la universidad pública los formadores naturales de los cuadros técnicos, profesionales e investigadores que necesitaban las empresas del Estado. Cuando ese proyecto de país se puso en crisis, también hizo que se perdiera el rumbo desde lo institucional, académico y científico. Por todo esto, la relación entre el Estado, la Universidad de Buenos Aires y nuestra Facultad de Ingeniería debe ser sólida”, concluyó Martínez.  

Del mismo modo, el Ing. Aníbal Mellano, actual director de la IGPUBA remarcó que “todos los países del mundo que tienen una estrategia de seguridad soberana o económica, vuelcan recursos y conocimiento a la explotación convencional de sus hidrocarburos, donde siempre hay reservas para explorar, sobre todo a partir de las nuevas tecnologías. En todo el mundo, la energía representa del 5 al 10 por ciento de su producto bruto y eso lleva a que los países inteligentes piensen a la energía ya no como un simple consumible, sino como una economía en sí misma. En este sentido, la Argentina tiene muchísimo potencial por delante en lo que hace a la explotación convencional de hidrocarburos. Por eso, desde nuestro instituto haremos todo lo posible para alentar el desarrollo de la actividad petrolera de nuestro país”.

Por su parte, el Ing. Carlos Canel, docente con 36 años de antigüedad en el IGPUBA, señaló que “es de mucha utilidad para la vida profesional de los ingenieros que surgen de esta Casa. Tiene interacción con profesores que trabajan en la industria y que son realmente referentes de la misma y aparte tiene un enfoque fuertemente técnico y que eso es muy importante frente a los nuevos desafíos que tiene la industria petrolera: la optimización y mejora de yacimientos convencionales maduros y los yacimientos no convencionales. 

Finalmente, el Ing. Jorge Buciak, presidente de la Comisión de Producción del Instituto Argentino del Petróleo y del Gas (IAPG) y gerente de Ingeniería de CAPEX S.A., se refirió a los vaivenes de la balanza comercial energética de nuestro país y a cómo este registro impacta en las oportunidades de la industria petrolera. "Lo que veo como ciudadano es que debemos pasar a ser un país exportador de energía. Argentina compite principalmente con Estados Unidos y el resto del mundo. O sea, para las operadoras, nuestra competencia está afuera, con lo cual tenemos que ser suficientemente eficientes para competir con los más grandes. Por eso, tenemos que acompañar con nuestro esfuerzo el potencial que tenemos en las universidades, emprendedores, PYMEs, gobiernos, científicos y empresas", dijo.  

 

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