Ingeniería que acelera
La construcción desde “cero” de un automóvil lleva tiempo, más aún si la idea original es que dicho vehículo participe de una competencia internacional. Por eso, para poder contar los procesos de desarrollo que le permitieron a la Universidad de Buenos Aires contar con su primer automóvil de competición, es necesario remontarse al 2022, cuando la idea empezaba a tomar forma, para llegar luego a julio de 2026, fecha en la que este novedoso proyecto que conjuga conocimientos académicos, científicos y hasta de negocios, finalmente saliera a las pistas.
“El objetivo del equipo es diseñar, construir y ensayar un vehículo monoplaza de competición, para luego participar en la competencia de diseño conocida como Fórmula SAE (o Formula Student), organizada regularmente por la SAE (Society of Automotive Engineers), que es una muy reconocida institución técnica de EE. UU. Esta competencia comenzó a organizarse anualmente hace ya más de cuarenta años en Estados Unidos, y se extendió luego a otras partes del mundo (Europa, Sudeste Asiático y Latinoamérica)”, cuenta el Ing. Florencio Gamallo, docente de la FIUBA en el Departamento de Ing. Mecánica –cargo que también desempeñó en la Escuela Superior Politécnica de Stralsund (Alemania)– y coordinador académico del FIUBA Racing Team, junto con el Ing. Guillermo Facal.
Esta competencia es exclusiva para equipos universitarios, e implica realizar una presentación del diseño del vehículo, que está ajustado a un estricto reglamento; efectuar una evaluación de los aspectos económicos de su fabricación; superar una serie de ensayos técnicos y de seguridad (ensayos estáticos), y finalmente someter al vehículo a una serie de pruebas dinámicas en pista, como ensayos de aceleración, de frenado, autocross, resistencia y economía de combustible.
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